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Pack de tres quesos (Idiazabal, Ibores, Tetilla) - Oferta cerrada

44,00 €

Nuevo producto

  • Queso Idiazabal ahumado (D.O.P.) – 1 queso de 1kg aprox.
  • Queso Ibores pimentón (D.O.P.) – 1 queso de 1kg aprox.
  • Queso Tetilla (D.O.P.) – 1 queso de 0,95kg aprox
  • 20% a 36% descuento.
  • Oferta activa hasta el 13/10 a las 12:00 am.

 

Precio habitual: 55€

Precio de la oferta: de 44€ a 35€ (según total de packs vendidos) más 5€ de gastos de envío.

Sólo se realizan envíos a la España peninsular.

 

Precios en cada tramo:

  • Número mínimo de packs para que la operación de realice: 24 
  • 44€ entre 24 y 42 packs vendidos (20% de descuento)
  • 39€ entre 43 y 120 packs vendidos (29% de descuento)
  • 35€ entre 121 y 300 packs vendidos (36% de descuento)

Si no se alcanzase la cantidad mínima (24 packs) se devolverá la cantidad cobrada.

Si el precio baja por alcanzar el siguiente escalón, se devolverá la diferencia a todos los clientes.

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El Productor – Consorcio de Quesos Tradicionales de España S.A.

Fundado en 1992 por 10 fabricantes queseros, el Consorcio de Quesos Tradicionales de España lleva casi 30 años uniendo tradición y modernidad para para ofrecer algunos de lso quesos más excelsos de la cultura quesera española.

España aúna una serie de condiciones únicas en Europa que permiten producir una amplia gama de quesos. Una excelente materia prima, diferentes ecosistemas y microclimas unidos a un antiquísimo legado de cultura y tradición, permiten al Consorcio de Quesos Tradicionales de España ofrecer una amplia variedad de productos con diferentes texturas, sabores, olores y matices. Todo un mundo de sensaciones complementadas con otros productos artesanales españoles que combinan a la perfección con sus quesos.

La calidad de los productos del Consorcio de Quesos Tradicionales de España es reconocida tanto a nivel nacional como internacional teniendo presencia, en la actualidad, en mas de 20 países.

 

El producto

QUESO IDIAZABAL AHUMADO

Su origen está en los verdes paisajes del País Vasco y Navarra. El mismo entorno en el que, sin apenas variaciones a lo largo de más de ocho mil años, pastoras y pastores han criado las ovejas Latxa y Carranzana, razas autóctonas con cuya leche cruda se elabora este singular y apreciado queso.

Se trata de animales pequeños y resistentes que producen leche de gran calidad y cuyo pastoreo contribuye a dibujar y mantener los paisajes del País Vasco y Navarra a la vez que fomenta la permanencia de cientos de familias en las zonas rurales y de montaña.

Sus matices sensoriales variables según la época del año, la zona de pasto, la climatología y las manos de los queseros, quienes han sabido actualizar las tradiciones más arraigadas, hacen que el queso con Denominación de Origen Idiazabal sea diferente y único.

Desde tiempos inmemorables, los pastores han elaborado, con leche cruda de oveja Latxa y Carranzana, este apreciado queso maduro de pasta prensada y que se puede presentar sin ahumar o ahumado, según la tradición gastronómica de los diferentes valles. Esa tradición milenaria que convive con las más modernas técnicas de elaboración para obtener un queso de extraordinaria calidad.

Una actividad que es desarrollada en su mayoría artesanalmente por familias que utilizan únicamente leche de su propio rebaño, aunque, cada vez más es fácil encontrar pequeñas y grandes industrias que han sabido ver el potencial y gran valor del “Queso Idiazabal”.

Para su elaboración, la leche pura y cruda de oveja, sin ninguna transformación previa, es calentada suavemente en cubas de acero inoxidable hasta alcanzar una temperatura de 30º. Entonces se añade el cuajo, habitualmente de cordero lechal, limpio, seco, triturado y mezclado con sal. Entonces, en unos 30 minutos, la leche coagula formando un gel elástico que se corta con lira en trocitos del tamaño de un grano de maíz.

Para extraer la mayor cantidad de suero posible y conservar sólo las sustancias alimenticias de la leche, esto es, su grasa y proteínas, los granos se agitan lentamente y se eleva la temperatura de la cuba paulatinamente hasta alcanzar los 37ºC, aproximadamente.

Cuando los granos se han endurecido lo suficiente, a juicio del profesional quesero, se interrumpe el calentamiento y se deja que caigan al fondo de la cuba cubiertos por el suero. En este momento se procede a rellenar los moldes donde se prensa y da forma al queso.

Después de la prensa, los quesos pasarán a la salmuera y, posteriormente, se afinan en una cámara de maduración a una temperatura de unos 10ºC y con una humedad relativa próxima al 90%. En este proceso de curado, con una duración mínima de 2 meses, el queso va aumentando en acidez, lo que ayuda a su conservación. El plazo óptimo para extraer las mejores cualidades oscila entre cuatro y ocho meses, según el gusto personal.

El “Queso Idiazabal” se presenta en sus dos variedades -ahumado y sin ahumar- aunque muchas veces se le identifica, sobre todo fuera de su zona de producción, con el ahumado, lo que no deja de ser una señal de identidad que aporta una diferenciación tanto en el gusto como en la presencia exterior.

Maridaje vinos: Vinos blancos de crianza en roble como los vinos de Navarra, del Penedés, de La Mancha, y Riojas. Vinos tintos de crianza y reserva de Ribera del Duero, Bierzo, Rioja, Navarra, La Mancha, Cariñena, y Priorato. Vinos de crianza oxidativa de Andalucía como Jerez y Montilla-Moriles y Manzanillas pasadas

  • ORIGEN: Navarra
  • LECHE: Oveja
  • TRATAMIENTO: Cruda
  • M.G./ E.S.: Min. 45%
  • CURACIÓN: 150 días
  • CONSUMO PREFERENTE: 300 días
  • CERTIFICACIÓN: D.O.P.

 

QUESO IBORES PIMENTÓN

La zona de producción de la Denominación de Origen Protegida "Queso Ibores" comprende 35 términos municipales cacereños de las comarcas naturales de Ibores, Villuercas, La Jara y Trujillo, situadas en el noreste de Extremadura.  Esta zona presenta uno de los paisajes más variados de Extremadura, donde alternan cumbres de hasta 1.600 metros, encajados valles, bosques de alcornoques y encinas con excepcionales robledales e inmensos jarales con tierras cultivadas.

La cabaña ganadera que constituye la Denominación de Origen Protegida "Queso Ibores" está compuesta por las razas Serrana, Verata y Retinta, con sus respectivos cruces. Estas razas se caracterizan por no tener una producción láctea elevada, pero de alto contenido graso y proteico.
Se trata de un tipo de ganado adaptado a las duras condiciones de pastoreo características de la zona, consiguiendo así un mayor beneficio de estas comarcas, de gran interés ecológico, aprovechando la cubierta vegetal que proporciona esta zona de bosque mediterráneo, y revalorizando estos pastos, además de favorecer la conservación del medio natural.

El "Queso Ibores", es un queso graso, elaborado exclusivamente con leche cruda de cabra de las razas mencionadas con anterioridad. La coagulación de la leche se provoca con cuajo natural procedente del cuajar del estómago de rumiantes lactantes. El proceso de cuajada se realiza a una temperatura de entre 28 y 32ºC, con un tiempo de cuajado entre 60 y 90 minutos. Una vez obtenida la cuajada se somete a cortes sucesivos hasta conseguir granos de tamaño de 5 a 10mm de diámetro.

La salazón puede ser seca o húmeda, utilizándose exclusivamente cloruro sódico. En caso de salazón húmeda el tiempo máximo de permanencia es de 24 horas.

El tiempo de maduración mínimo es de 60 días pero, en el caso de queserías artesanales de pequeña capacidad de producción, que solamente elaboran queso con la leche procedente de su propia ganadería, y cuyo producto se puede considerar "artesano", el período mínimo de maduración es de 100 días. Las cámaras de maduración y conservación de Queso Ibores, deben mantener una humedad relativa superior al 75% y una temperatura entre 4 y 15ºC.

 

El Queso Ibores es un alimento versátil que se puede consumir de múltiples formas, ya sea sin ningún tipo de transformación (en tablas o aperitivos) o procesándolo como ingrediente de recetas culinarias. 

puede ser un entrante ideal para comenzar una comida, en su forma natural o para dar cuerpo y sabor a ensaladas, empanadas o tartas y quiches al horno.

También se puede emplear como condimento o acompañamiento de platos de pasta, gratinados de carnes, pescados y verduras o incluso como para la elaboración de salsas.

Acompañado de frutos secos tostados (nueces y avellanas), uvas pasas, de frutos frescos de semillas, mermeladas, jaleas o dulce de membrillo, puede ser también un postre sano y de sabor excelente.

Maridaje vinos: Estos quesos pueden combinar bien con vinos blancos jóvenes (Albariño, Rueda, Penedés), y con tintos de media crianza y de crianza de zonas como Ribera del Duero, Rioja, La Mancha, Jumilla, Alicante, Campo de Borja y vinos de Andalucía (Fino y Manzanilla, conjuntamente con olorosos, amontillados viejos y manzanillas).

  • ORIGEN: Extremadura
  • LECHE: Cabra
  • TRATAMIENTO: Cruda
  • M.G./ E.S.: Min. 50%
  • CURACIÓN: 60 días
  • CONSUMO PREFERENTE: 300 días
  • CERTIFICACIÓN: D.O.P.

 

QUESO TETILLA

La palabra tetilla define claramente la forma tradicional cónica, cóncava-convexa, aplanada, con un ligero pezón en su vértice. Es el queso más característico y típico de Galicia y fácilmente reconocible por su formato y su corteza lisa y fina, de color amarillo pajizo.

La ondulada orografía gallega junto con su clima marítimo templado y húmedo con abundante pluviosidad (clima atlántico predominante), convierten la zona en una pradera perenne y continuada, con pequeños campos con una alta productividad forrajera y de cultivos agrícolas. Esta productividad de la tierra permite el desarrollo de una elevada actividad ganadera. Galicia es la comunidad autónoma española con la mayor producción de leche de vaca y, como consecuencia, también tiene una importante industria de elaboración de productos lácteos.

La estructura rural de Galicia, con pequeñas aldeas y granjas diseminadas por todo su territorio, hace que la producción láctea esté basada en explotaciones familiares en las que se hace un manejo tradicional del rebaño. Las características de estas explotaciones hacen que la leche producida tenga unas condiciones de calidad idóneas para la elaboración de “Queso Tetilla”.

Además, los productores de la región aportan una larga tradición en la elaboración de este tipo de queso, de características absolutamente singulares (a destacar su peculiar forma y color tradicional que permiten su inmediata identificación), consiguiendo que sus productos alcancen un merecido prestigio y reconocimiento entre los consumidores.

Los elaboradores de “Queso Tetilla” utilizan siempre leche procedente de las razas rubia gallega, frisona o pardo alpina, o de sus cruces, alimentadas según prácticas tradicionales. La coagulación se hace con extracto de cuajo animal, u otras enzimas coagulantes expresamente autorizadas, a temperaturas de 30-34ºC con un tiempo de cuajado no inferior a 30 y menor que 60 minutos. Tras este proceso, con el que se obtiene una cuajada con la granulometría de un garbanzo, se retira parte del suero y, opcionalmente, se lava con agua para reducir la acidez.

El salado, en cuba y/o en salmuera, se extiendo por un tiempo máximo de inmersión de 24 horas y la posterior maduración tendrá una duración mínima de 8 días, contados a partir del día siguiente al de la elaboración.

Tras el proceso de elaboración se obtiene un producto inconfundible por sus particulares características:

  •    Corteza: fina y elástica, de menos de tres milímetros de grosor; color amarillo paja natural y sin moho.
  •    Pasta: blanda, cremosa y uniforme, sin ojos o con pocos ojos pequeños regularmente repartidos; color blanco-marfil, amarillento.
  •    Olor: suave, ligeramente ácido y que en su conjunto recuerda a la leche de la que procede
  •    Sabor y aroma: lácteo, mantecoso, ligeramente ácido y salado suave

El Queso Tetilla es un alimento que, aunque se haya adquirido en condiciones óptimas de conservación, se puede deteriorar, por lo que se debe conservar a una temperatura comprendida entre 5 y 8 grados centígrados y nunca se deben guardar en el mismo envoltorio trozos de quesos diferentes, ya que se mezclarían los aromas, perdiendo su individualidad.

El corte se debe hacer con un cuchillo cebollero de filo liso y ancho (de los de cortar carne) y lo ideal es calentar el filo antes de cada corte. La mejor forma de cortarlo es partirlo a la mitad, cada mitad partirla en cuñas de algo menos de un dedo de grosor y, una vez retirada la corteza cortar cada cuña en triángulos.

La degustación debe ser con el queso a temperatura de 16-18ºC, de forma que se liberen todos los olores y aromas y la textura esté en su punto óptimo. De esta forma se apreciarán adecuadamente sus características organolépticas.

Pocos quesos poseen una potencialidad culinaria semejante al Queso Tetilla. Desde los aperitivos a los postres hay recetas en las que su presencia adquiere una especial relevancia. Se trata de un queso que funde muy bien y permite gratinar gran cantidad de preparaciones. Con el Queso Tetilla se preparan aperitivos salados, pinchos o montaditos, buñuelos, purés, pastelitos, tartas, se acomoda al sabor de los ahumados y las hierbas aromáticas y da sabor a rellenos (pimientos, setas, canelones, verduras, tomates, etc.).

Maridaje vinos:  Vinos ligeros tanto blanco como tintos (con poca crianza estos últimos). También armonizan bien los finos y manzanillas de Andalucía así como los vinos dulces de Moscatel, y Malvasía.

  • ORIGEN: Galicia
  • LECHE: Vaca
  • TRATAMIENTO: Pasteurizada
  • M.G./ E.S.: Min. 50%
  • CURACIÓN: 10 días
  • CONSUMO PREFERENTE: 70 días
  • CERTIFICACIÓN: D.O.P.